El coste de producir transgénicos o convencionales: la experiencia de una agricultora estadounidense

Jennie Schmidt (@FarmGirlJen) es una agricultora estadounidense que en sus campos cultiva tanto semillas convencionales (alfalfa, judías verdes y uvas) como transgénicas (maíz y soja). En su blog The Foodie Farmer ha publicado recientemente un post explicando el porqué apuesta por las semillas modificadas genéticamente y qué resultados le dan. Una experiencia en primera persona que, aunque no es extrapolable a lugares con diferentes condiciones climatológicas, es un claro ejemplo de cómo las semillas transgénicas ayudan a la actividad agraria.

En su explicación deja claro que para entender la apuesta por unas u otras semillas hay que tener en cuenta cuestiones de rendimiento y del precio del producto final, si no es imposible tener una visión completa. Además resalta que no todo el mundo debería ser consciente de que el agricultor es un empresario más y que siembra lo que demanda el consumidor, “nosotros no cultivamos lo que no vamos a poder vender”. Nosotros tenemos mayor demanda de derivados de organismos modificados genéticamente (OMGs) que no transgénicos. Una realidad que nunca llega a los medios de comunicación. “Si crees lo que te muestran los medios de comunicación entonces no tienes una visión completa real del tema”, afirma.

“Defendemos la idea de probar las cosas, dar una oportunidad a una semilla en un número limitado de hectáreas para hacer nuestra propia comprobación”.

El post de Jennie Schmidt incluye con todo detalle los datos de su explotación. En su explicación aclara que son datos concretos de su finca, nada más. Cada parcela tiene unas condiciones completamente diferentes, por lo que no presenta los datos como algo extrapolable al resto del mundo, sino como algo real que no pretende convertirse en una verdad universal. Reconoce que su toma de decisiones está marcada por las situaciones del mercado.

“Entre nuestros objetivos está tener suelos ricos para producir alimentos sanos y poder mantener una granja sostenible que dejar a la próxima generación”.

Jennie Schmidt apuesta transgenicos

Desde 1998 Jennie Schmidt ha cultivado tanto maíz y soja transgénica como convencional. Reconoce que usa la distinción entre ambas para que sea entendido claramente el artículo pero que para ella todo es igual ya que absolutamente todos los cultivos domesticados han sido modificados genéticamente. Al final de este texto incluimos el enlace al post completo en el que se incluyen las tablas con los datos de cultivos a los que se refiere la agricultora estadounidense. Su experiencia se traduce en casi 17 años de mayores rendimientos gracias a las semillas transgénicas, incluso cuando existe una prima para la siembra se grano no transgénico.

“Crece nuestra apuesta por aquello que demanda el mercado de nuestra región. Nuestra elección en la compra de semillas se basa en el éxito de la experiencia probando semillas, así como las investigaciones de cultivos realizadas en nuestra zona”, explica. Aclara también que ella no presta atención a los datos que se obtienen en otras regiones de Estados Unidos ya que no son extrapolables a un país tan grande con unas condiciones tan dispares.

POST COMPLETO: GMO versus NonGMO: The Cost of Production

Anuncios

Categorías: Noticias

Síguenos

Puedes seguir a la Asociación PRObio a través de las principales redes sociales

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s